domingo, abril 09, 2017

Decíamos ayer...

Hace más de un mes tuve que ser ingresado de urgencias en el Hospital Joan XXIII de Tarragona a causa de una infección intestinal. En la operación complicada estuve a punto de perder la vida y entré en un coma que duró dos semanas.
Finalmente pude salir, lo superé como tuve que superar dolorosas circunstancias ya que no podía siquiera caminar.
Ya de nuevo en casa todo ha sido una pesadilla e inicio mi recuperación. Agradezco públicamente la labor de los cirujanos que me volvieron a la vida así como de las enfermeras que me cuidaron.
Y también a toda mi familia y amigos que me han dado su apoyo en tan graves momentos. Gracias a todos.

Nuevo Diario de Cine

Hasta hace poco el blog Diario de Cine era un referente para introducir las entradas de los escritos de la web así como hacernos eco de las novedades cinematográficas. Desgraciadamente el odio y el rencor de un siniestro personaje que hace varios años nos acosa sin darnos tregua porque quiere impedir que publique en este modesto blog y ruede mis cortos con una obsesión enfermiza.
Esa obsesión le ha llevado a enviarme un virus al servidor para borrarme el blog original. Miles de artículos y fotos se han perdido. Una canallada así no tiene nombre. Nosotros no buscamos polémicas de ningún tipo y no entendemos este ensañamiento de una mente enferma que debería estar encerrada en un psiquiátrico para evitar que perjudique a nuestros congéneres. No soy la única de sus víctimas ya que varias personas somos centro de su mezquindad y de su manía persecutoria.
Es la desgracia de vivir en un país en donde las fuerzas policiales no te protegen y te dejan en indefensión ante casos como éste.

sábado, febrero 11, 2017

Adiós al Reus Cinema Palace

REUS SIN CINES
Ya es oficial, dentro de quince días el histórico Reus Cinéma Palace baja el telón por última vez. Como la famosa película de Peter Bogdanovich, La última película (1971), el cine de mi ex ciudad se muere. Yo ya me anticipé a dicha muerte, hace ya once meses que cogí mis maletas y me cambié a una ciudad más cinéfila con salas mejores y más agradables.
Resulta irónico pero en la ciudad se alardea de una Escola de Cinéma con un corto premiado en los Goya y en Cannes mientras dentro de dos semanas ya no tendremos películas para ver salvo el cine club o las cada vez más menguadas estanterías de los DVDs en el Carrefour local. Luego se quejan de la piratería y de las películas bajadas por internet.
De cine autóctona jamás vemos nada, ni sabemos que existe.
A mí no me extraña nada lo ocurrido. A nuestros políticos no les interesa el cine salvo para exhibir sonrisas dentífricas en los festivales, el actual Memorimatge y el efímero Reus Cinéma International que en mala hora organicé en 1989 que se saldó con aquella subvención fantasma "per cap alt" dejándome endeudado cuando estaba en paro y con mi libro sobre el fantástico español secuestrado.
En 1970 falleció mi padre, funcionario de una entidad bancaria que me ofreció una beca de estudios, todo pagado, para estudiar una carrera universitaria. Como yo deseaba ingresar en la Escuela Oficial de Cinematografía, sita en Madrid, la cantidad de insultos que recibí daban para recopilarlas en un diccionario de la grosería más chabacana. La familia no me dejó marcharme y me dolió en el alma, siempre he andado cojo desde entonces y no fue hasta 1984 que pude introducirme en la industria mediante el meritoriaje.
Harto de soledad y burlas finalmente, cuando la ocasión fue propicia, hice las maletas y adiós muy buenas. ¿Qué apoyo he tenido cuando rodé Cenizas bajo el mar? Ninguno.
He visto morir a todos los cines de mi ciudad. Los Monterrosa, Kursaal, Avenida, Escola del Travail, Orfeó Reusenc, Sala Reus. El Bartrina no murió porque lo adquirió el Centre de Lectura y el Fortuny se quedó en uno de los mejores teatros europeos. Los Cosmos y los Lauren, más recientes, tuvieron vida efímera.
En fin, para qué seguir. Que nuestros políticos sigan con su circo recibiendo visitas de la Guardia Civil. Cuanto más lejos, mejor.
Cinéma Reus Palace Requiescat in pace.
 

lunes, enero 02, 2017

2017

Carmen Montés y Nathalie le Gosles en “Maldita y condenadas” (2017) de Stan Valen