jueves, enero 09, 2014

Esta noche "Vicente Ferrer" en RTVE

CON AIDA FOLCH E IMANOL ARIAS
Esta noche a las 22.30 se emite en RTVE 1, el primer canal, la telemovie Vicente Ferrer, con Imanol Arias, Aida Folch, Ajay Jethi y un extenso reparto de actores españoles e hindúes.
Vicente Ferrer, preestrenada en septiembre en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián, de 106 minutos de duración, está producida por TVE y Grupo Ganga y cuenta con la participación de TV3 y Visiona tv. La película, apoyada por la Fundación Vicente Ferrer, se centra en los últimos treinta años de Vicente Ferrer. La historia comienza con su regreso a la India en 1969, después de un exilio obligado a España. A sus 50 años, acompañado por un reducido grupo de colaboradores -entre los que se encuentra Anne Perry, su futura esposa- vuelve casi de puntillas a un país que sentía como suyo. Con una humildad asombrosa en alguien que ya era mundialmente conocido como el santo de Manmad, vuelve a empezar desde cero. Vicente Ferrer narra este viaje a través de los ojos del hombre, pero también, y de forma muy especial, de Anne Perry, compañera, socia y heredera de la Fundación que lleva el nombre de su marido.

Vicente Ferrer nació en 1920 en Barcelona. Su padre, Vicente Ferrer Bañuls, y su madre, Teresa Moncho, eran de Gandía, Valencia, y se dedicaban al comercio de fruta y verdura. 
El carácter aventurero de su padre les llevó a viajar durantes años. Al poco de nacer Vicente, la familia se trasladó al municipio de Calella de Mar, donde permanecería a partir de entonces. 
Allí pasó su infancia y juventud junto a sus dos hermanas Teresa y Amparo y su hermano menor Tomás.  
En 1936 estalló en España la Guerra Civil y en 1938, cuando Vicente Ferrer tenía 18 años, fue llamado a filas republicanas para entrar a formar parte de la denominada Quinta del Biberón. Durante la batalla del Ebro, Vicente comprende que ninguna guerra puede ser su guerra. Una vez acabada la Guerra Civil, se decide a estudiar la carrera de Derecho, ya que su principal deseo era trabajar como abogado defendiendo y atendiendo causas justas.
Al cabo de tres años de empezar la carrera de derecho, Vicente Ferrer tomó la decisión de abandonarla para entrar a formar parte de la Compañía de Jesús. Quiso prestar ayuda a gente sin recursos desde una orden religiosa.  
Después de casi 10 años colaborando con la Compañía de Jesús, Vicente Ferrer viajó como misionero a la India para completar su formación. En realidad, el país asiático siempre le había fascinado y como misionero encontró el modo de establecer un primer contacto con sus gentes. Vicente Ferrer se sintió como en casa al aterrizar por primera vez en Mumbai (Bombay). Fue ordenado sacerdote y enviado a la ciudad de Manmad, en Maharashtra para iniciar una vida de acción dedicada a los demás. Puso en marcha un sistema de trabajo que despertó conciencias. Se llamaba “El milagro de dar” y consistía en repartir una pequeña ayuda económica y el asesoramiento técnico para que sus gentes pudieran obtener agua para los cultivos. Si al finalizar el período, el campesino devolvía lo prestado, el “milagro” se replicaba y extendía entre toda la comunidad. Vicente Ferrer quiso dejar atrás la gestión de instituciones para desplazarse hasta las aldeas para tomar el pulso de las gentes de la India. Consideraba que era necesario estar donde se encontraba la pobreza extrema y erradicarla trabajando, codo con codo, con quiénes la padecían. Durante 12 años vivió con los campesinos de la Maharashtra rural. En la primavera de 1968 recibió la orden de expulsión. Tenía 30 días para abandonar la India. Se inició un movimiento campesino a favor de Vicente Ferrer, al que se unieron grupos de intelectuales, políticos y líderes religiosos indios. Anna Ferrer fue enviada por su periódico a cubrir las manifestaciones y conseguir una entrevista con él. Ya nunca más los separaron. Solamente faltaban dos días para la expiración de Vicente Ferrer, cuando más de 30.000 campesinos recorrieron los 250 kms que separan Manmad de Mumbai para exigir justicia al Gobierno. Gracias a una entrevista de Vicente Ferrer con la primera ministra india, Indira Gandhi, se envió un telegrama con un mensaje salomónico: “El padre Vicente Ferrer marchará al extranjero para unas cortas vacaciones y será bien recibido otra vez en la India“. La vuelta a España de Vicente Ferrer le permitió fundar Acción Fraterna en el Mundo, con un único objetivo: aliviar la situación de los dos tercios de la humanidad que padecen hambre. Durante este período apareció en la revista americana “Life” con un gran reportaje de 12 páginas titulado “El santo de Manmad”, mientras desde España, Italia, Alemania, la India y Norteamérica, un movimiento popular recogió 25.000 firmas para presentar su candidatura al Nobel de la Paz en 1967. Anne Perry dejó Mumbai para ir al encuentro de Ferrer y unirse a su proyecto visionario y a su equipo de trabajo junto a cuatro voluntarios más. Un sueño basasdo en la eliminación del sufrimiento y la erradicación de la pobreza. A la semana de llegar contaban con una “oficina” que servía de casa, una habitación medio vacía en Villa Emma. De una de las paredes desnudas colgaba un cartel que decía “Expect a Miracle” -”Espera un milagro”- En marzo de 1970, Vicente Ferrer dejó de pertenecer a la Compañía de Jesús, y ese mismo año, el 4 de abril, contrajo matrimonio con Anne Perry, quién había permanecido a su lado desde el conflicto de Manmad. Más tarde tendría tres hijos con la británica: Tara, Moncho y Yamunna.
Día y noche, Vicente Ferrer y Anne Perry redactaban contactaron con muchas agencias donantes buscando fondos. Gracias a las ayudas que recibían a través de “Alimentos por trabajo”, un programa basado en dar grano a los jornaleros que excavaban pozos, hacían carreteras, la Fundación pudo ayudar a 10.000 campesinos, establecer 40 centros de nutrición, construir 2.500 casas y un centro de leprosería.  
En aquel entonces, dálits y grupos tribales vivían en una pobreza extrema, en condiciones infrahumanas y totalmente dominadas por las castas superiores. Vivían en chozas muy precarias y padecían altos niveles de mortalidad, morbilidad, desnutrición y analfabetismo. Fueron los primeros años de trabajo y los más duros.
En este contexto, Vicente Ferrer creó, en 1996, la Fundación que hoy lleva su nombre. Desde entonces, con los fondos conseguidos en nuestro país, el programa de desarrollo integral en la India se ha consolidado.  
Vicente Ferrer falleció en su casa de Anantapur, a los 89 años de edad, dejándonos como ejemplo toda una vida dedicada a paliar los sufrimientos ajenos. No obstante, como explica Anna Ferrer: “Físicamente, Vicente ya no estará más con nosotros pero vive para siempre en nuestros corazones y nuestras mentes, así como en todas las aldeas de Anantapur. Ahora nos toca continuar el gran legado que nos ha dejado y mantener su luz brillando eternamente.”

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