martes, octubre 23, 2012

Fort Apache (1948)

LA CABALLERÍA DE JOHN FORD

En los últimos años se ha mitificado el western spaghetti o europeo, se publican ensayos sobre Sergio Leone y se desprecia el genuino cine del Oeste, el de John Ford y Sam Peckinpah, Bud Boetticher, Raoul Walsh, Howard Hawks, Anthony Mann.
Pero otros preferimos el auténtico western, el de los autores citados, y sus intérpretes. Cuando se estrenó Hasta que llegó su hora muchos se sorprendieron de la gran “audacia” de Leone de presentar a Henry Fonda como un villano que mataba a niños a sangre fría. Pero se olvidan de que anteriormente Fonda había interpretado con propiedad papeles antipáticos y villanos. El mejor sin duda es el de Fort Apache. Además un villano mucho más creíble porque tiene sentimientos. Es el retrato de un hombre que desea medrar en su profesión a cualquier precio sin tener ninguna otra consideración.
 

miércoles, octubre 03, 2012

¡Estoy hasta el gorro de todos!

UN FESTIVAL DE INSULTOS
Hace tiempo que ni la televisión, ni la prensa, ni ciertas páginas de internet no se pueden ni mirar porque producen urticaria, migraña y malhumor la escalada de insultos, descalificaciones y calumnias que intercambian los iluminados de uno y otro bando. Parece ser que en estos lares todo se soluciona a base de malos modos, groserías y exabruptos.
Los partidos políticos no hay quien les escuche. La grave crisis económica que padecemos y que me pregunto si en realidad no estamos ante una imparable decadencia que nos llevará al abismo, a la indigencia.
La mayoría de los medios de comunicación están en manos de los políticos y en sus redacciones colocan a los suyos. A los siervos, a la casta de los mediocres que piensan poco y gritan mucho. Esos acólitos que dedican su tiempo a decir toda clase de dislates.
Nos encontramos ante la mayor campaña de intoxicación informativa de todos los tiempos.  Nunca me ha gustado vivir en país en donde todo se pretende arreglar con malos modales, nunca con diálogo, inteligencia y sabiduría.
Pero ¿qué hemos hecho para merecernos ésto? Nuestros políticos, sean del signo que sean, cuando aparecen en pantalla me veo obligado a cambiar de canal porque no hay quien les soporto. Las tertulias televisivas sólo son aptas para masoquistas. Los comentaristas, los tertulianos son una ofensa a nuestros oídos.
En fín, me gustaría saber ¿qué hemos hecho para mecernos semejante castigo?