CINEMA PARADISO
CINE Y RECUERDOS
CINE Y RECUERDOS
Hace ya varias semanas que adquirí una copia de Cinema Paradiso en DVD. Pero como tenía muchas por ver ha ido quedando relegada una y otra vez hasta que por fin me he decidido a visionarla.
Aparte de sus valores cinematográficos, muy evidentes naturalmente, he de confesar que a mí me ha traído recuerdos de otros tiempos. Las situaciones a muchos les pueden resultar esperpénticas, pero no. Se equivocan. Son reales como la vida misma.
En los pueblos de Cataluña, donde nací y me crié, de la zona que vivo, las comarcas del Baix Camp, sin ir más lejos. Allá por los años 50, en los cines de pueblecitos de la provincia de Tarragona solían alquilar las mismas películas, y con un coche las iban pasando de pueblo en pueblo bobina a bobina por lo que una proyección se hacía interminable.
Las reacciones del público se reproducían no sólo en los pueblos vascos o catalanes en los que pasé mi infancia sino también en algunas salas de Reus como el Sala Reus o el Teatro Bartrina que en aquellos años estaban concurridos por la población inmigrante andaluza que era muy ruidosa. Gritaban, silbaban, pataleaban. Incluso en el Teatre Fortuny a veces me daba vergüenza ir por el comportamiento del público, razón por la cual adquirí la costumbre de ir entre semana cuando la afluencia era menor. Los de Tarragona incluso eran peor.
Las escenas con besos o aquellas en que alguna actriz enseñara algo más de carne de lo habitual, unos inocentes trajes de baño o faldas cortas provocaban toda clase de aspavientos, silbidos, pataleos y eso que dicen que los catalanes somos un pueblo serio, si no lo llegásemos a ser ni os cuento de la hecatombe que se avecinaría.
La película de Tornatore me ha traído recuerdos de esa época, en que aprendí a amar al cine en la sacristía de la Parroquia de Cristo Rey, donde mi párroco ofrecía sesiones infantiles con películas cortas de Charlie Chaplin y Stan Laurel y Olivier Hardy. La Escuela del Trabajo, el Orfeó Reusenc, el cine Avenida y uno de mis primeros juguetes, un proyector Pathé Baby que proyectaba cintas de papel con Carpanta y Zipi y Zape.
Aparte de sus valores cinematográficos, muy evidentes naturalmente, he de confesar que a mí me ha traído recuerdos de otros tiempos. Las situaciones a muchos les pueden resultar esperpénticas, pero no. Se equivocan. Son reales como la vida misma.
En los pueblos de Cataluña, donde nací y me crié, de la zona que vivo, las comarcas del Baix Camp, sin ir más lejos. Allá por los años 50, en los cines de pueblecitos de la provincia de Tarragona solían alquilar las mismas películas, y con un coche las iban pasando de pueblo en pueblo bobina a bobina por lo que una proyección se hacía interminable.
Las reacciones del público se reproducían no sólo en los pueblos vascos o catalanes en los que pasé mi infancia sino también en algunas salas de Reus como el Sala Reus o el Teatro Bartrina que en aquellos años estaban concurridos por la población inmigrante andaluza que era muy ruidosa. Gritaban, silbaban, pataleaban. Incluso en el Teatre Fortuny a veces me daba vergüenza ir por el comportamiento del público, razón por la cual adquirí la costumbre de ir entre semana cuando la afluencia era menor. Los de Tarragona incluso eran peor.
Las escenas con besos o aquellas en que alguna actriz enseñara algo más de carne de lo habitual, unos inocentes trajes de baño o faldas cortas provocaban toda clase de aspavientos, silbidos, pataleos y eso que dicen que los catalanes somos un pueblo serio, si no lo llegásemos a ser ni os cuento de la hecatombe que se avecinaría.
La película de Tornatore me ha traído recuerdos de esa época, en que aprendí a amar al cine en la sacristía de la Parroquia de Cristo Rey, donde mi párroco ofrecía sesiones infantiles con películas cortas de Charlie Chaplin y Stan Laurel y Olivier Hardy. La Escuela del Trabajo, el Orfeó Reusenc, el cine Avenida y uno de mis primeros juguetes, un proyector Pathé Baby que proyectaba cintas de papel con Carpanta y Zipi y Zape.
No tuve la suerte del personaje central de Cinema Paradiso, me encontré un lunático por el camino que me perjudicó mucho, pero de todas formas los recuerdos más remotos han revivido al ver tan espléndido filme.
TÍTULO ORIGINAL Nuovo Cinema Paradiso AÑO 1988 DURACIÓN 123 min. PAÍS Italia DIRECTOR Giuseppe Tornatore GUIÓN Giuseppe Tornatore MÚSICA Ennio Morricone FOTOGRAFÍA Blasco Giurato REPARTO Philippe Noiret, Jacques Perrin, Salvatore Cascio, Agnese Nano, Brigitte Fosey, Marco Leonardi, Antonella Attiu, Enzo Cannavale, Isa Danieli, Leo Gullota, Pupella Maggio, Leopoldo Trieste PRODUCTORA Coproducción Italia-Francia; Les Films Ariane / Cristaldifilm / TFI Films / RAI
PREMIOS 1989: Oscar: Mejor película de habla no inglesa
1989: Globo de Oro: Mejor película extranjera
1989: Festival de Cannes: Premio Especial del Jurado
GÉNERO Drama | Melodrama. Cine dentro del cine. Drama romántico


















