lunes, septiembre 26, 2011

LA MUJER INDOMABLE (1967)
Richard Burton y Elizabeth Taylor estaban en la cresta de la ola cuando emprendieron llevar esta comedia de Shakespeare a la gran pantalla en 70 mm y bajo la dirección de Franco Zeffirelli, director que empezaba a despuntar y que al año siguiente logró el mayor éxito de su carrera con su versión de Romeo y Julieta.
No se sabe muy bien porqué La mujer indomable (1967) tuviera una acogida fría y poco entusiasta en su día. Tal vez pesaba el divismo de las dos estrellas que ocupaban el interés principal de la prensa digamos rosa. Elizabeth Taylor era una figura que siempre salía en los medios, en la prensa del corazón, a veces por motivaciones absurdas como el regalo de una perla llamada peregrina que lucía en fiestas como si esta noticia fuera el acontecimiento más importante del momento. Esa figura pública absolutamente nefasta perjudicó sus respectivas carreras haciéndolos pasar como actores frívolos cuando no lo eran. Sobretodo Richard Burton ha sido un actor importante, protagonista de Camelot en el teatro, en cine rodó El espía que surgió del frío, Becket, Ana de los mil días, y otras en las que dio buen ejemplo de su valía.


La famosa comedia de Shakespeare, en la actualidad es considerada políticamente incorrecta, falocrática y machista con no poca razón pero es necesario tener en cuenta de que en aquel tiempo se pensaba de otra forma y la gente tenía otra mentalidad, otra forma de pensar y de ver las cosas que en el mundo actual chocan y resultan extrañas. Por lo tanto al analizar la obra se debe tener en cuenta de que procede de una sociedad con una escala de valores diferente a la nuestra. 
No sería aceptable una visión de la sociedad tan feudal como la que aparece en la que el vasallo se somete al señor y, del mismo modo, la mujer al marido. Catalina es una mujer rebelde que aparece en escena malencarada, grosera, zafia, maltratadora y violenta. Su autor William Shakespeare había nacido seis años después del fallecimiento de María Tudor, una reina inglesa llamada Bloody Mary por la gran cantidad de personas que había hecho ejecutar, y que fue sucedida por la célebre Elizabeth I, la Reina Virgen, viviendo casi todo su mandato sobreviviéndole los últimos trece años de su vida.
Esas reinas inglesas fueron mujeres muy duras que reinaron en épocas difíciles y complicadas.


¿Es Catalina una caricatura de la reina inglesa? Seguramente no. En muchas obras anteriores, anónimas de tradición oral, ya se encontraban estas situaciones. Pero la comedia obtuvo un éxito tan impresionante que nunca más se volvió a escribir nada semejante y si aparece alguna hace siempre referencia al texto que nos ocupa.
La película de Zeffirelli es bella de imagen ante todo con una fotografía muy cuidada que ganaba si se proyectaba en 70 mm, un formato lamentablemente desaparecido, y una puesta en escena muy detallista con unos decorados escrupulosamente brillantes. 
Encontramos con un reparto de gran calidad. Michael York en sus principios, Michael Horden visto en numerosas producciones como Golfus de Roma o El Cid, Cyril Cusack. Inglaterra siempre ha ofrecido al cine un gran plantel actoral, actores que se han labrado un sólido prestigio tanto en teatro como en cine pese a que sus colegas estadounidenses siempre han sido considerados más "comerciales", a veces en el sentido más despectivo de la palabra.
Richard Burton y Elizabeth Taylor se lucen con sus papeles, son como dos toros que se embisten mutuamente, dos caracteres fuertes que chocaron en la pantalla y en la vida real. Se amaron mucho pero se hicieron la vida imposible. Si Elizabeth Taylor no hubiera tenido una imagen tan antipática cara al público debido a su vida privada que los bienpensantes consideraban tormentosa, rechazable y escasamente "ejemplar" la película hubiera funcionado mejor.
Vista en la actualidad, repescada en un canal de televisión privada tras muchos años en la que prácticamente ha sido un título invisible, esta comedia shakesperiana pasada al cine se ha convertido en toda una maravilla. Un título digno de revisión que merece mejor lugar del que tiene en la historia del cine. Un verdadero regalo para la vista.


Franco Zeffirelli y Richard Burton
Director: Franco Zeffirelli Intérpretes: Elizabeth Taylor, Richard Burton, Cyril Cusack, Michael Hordern, Michael York, Alan Webb, Victor Spinetti Título en VO: The Taming of the Shrew País: USA, Italia Año: 1967. Duración: 116 min. Clasificación: Todos los públicos Género: Drama Color o en B/N: Color Guión: Suso Cecchi D'Amico, Franco Zeffirelli, Paul Dehn Producción: Franco Zeffirelli, Richard Burton, Elizabeth Taylor. Fotografía: Oswald Morris. Luciano Trasatti. Música: Nino Rota

Douglas Fairbanks y Mary Pickford
En 1929 Sam Taylor, director de varios filmes de Harold Lloyd, adaptó al cine esta famosa obra de Shakespeare, La fierecilla domada (1929) con un matrimonio de lujo, Douglas Fairbanks y Mary Pickford, era la primera película sonora de ambos. ¿Cuando su edición en DVD o BD?

3 comentarios:

ethan dijo...

Muy buena película, de las mejores de Zefirelli, (de la mejor hemos hablado hoy), con los protagonistas muy dedicados a su pelea (como en Virginia Woolf).
Saludos!

Mario dijo...

Me parece como dices que a Elizabeth Taylor la ha desfavorecido una prensa sensacionalista no solo para ésta cinta sino a través de su vida, una problemática banal que ha tenido presencia en el público en su forma de verla, pero que si se ve en su filmografía se halla una estupenda actriz. No he visto ésta cinta pero ¿quién teme a Virginia Woolf? es una de mis filmes favoritos y ver a ésta dupla junta es impresionante, yo repetiría sin dudarlo con la que recomiendas, además de que se basa en una obra de Shakespeare, lo cual me parece sensacional ya que el bardo de Avón debe ser uno de los diez mejores escritores de la historia de la literatura. Primera vez que paso por aquí, me ha gustado, seguiré observando, si gustas eres bienvendio a compartir de cine en mi bitácora. Un abrazo.

Mario.

Salvador Sáinz dijo...

Todos los cinéfilos son bienvenidos en mi blog, bueno tengo otros también. "La mujer indomable" la vi en su día en Tarragona en una radiante proyección en 70 mm con sonido estereofónico. Había visto esa que dice, "Cleopatra" y "La mujer maldita". Otras películas de las estrellas por separado, una que dirigió Burton. Daban mucha calidad a todo lo que hacían. Pero la prensa de aquella época, católica, se cebó en Elizabeth Taylor. La convirtió en un personaje de prensa del corazón y eso la perjudicó porque quedó relegada a un segundo término su vida profesional que era excelente.