jueves, julio 14, 2011

LOS MUSICALES DE ROONEY Y GARLAND

Girl Crazy
El DVD y a precio módico nos ha permitido recuperar una serie de musicales, dirigidos por Busby Berkeley para la Metro Goldwyn Mayer y protagonizados por Mickey Rooney y Judy Garland. Se rodaron a finales de los años 30. Berkeley había triunfado en la Warner con una serie de gloriosos musical que actualmente son modélicos, auténticas joyas, más las comedias del olvidado Eddie Cantor. A finales de la década fue llamado por la temible Metro Goldwyn Mayer, una empresa capaz de fagocitar los talentos ajenos y domesticarlos hasta hacerles perder su personalidad. Recordemos el crimen cometido contra Buster Keaton del que ya hemos hablado alguna vez.
Esta vez le tocó el turno al gran coreógrafo que pasó a dirigir una serie de musicales con la pareja Mickey Rooney y Judy Garland. Es lo que podríamos denominar comedia juvenil o de adolescentes, protagonizados por quinceañeros como eran los mentados actores en aquella época.

Busby Berkeley

A finales de los 30 los Estados Unidos iban a entrar en guerra, lo que justifica ese tono patriótico de estas películas que produce sonrojo e irritación a espectadores de otros países. Cantos como "somos la tierra de Dios" "con nuestra bandera nos enfrentaremos al mundo", "no enemigos ni furher ni duce" (pero se olvida su apoyo a Franco y dictadores latinoamericanos) y lindezas por el estilo que no encajan en el contexto de las películas que en su día obtuvieron importantes éxitos de taquilla.
En el lado negativo, además del tono patriótico, tenemos a un cargante Mickey Rooney que exageraba sus interpretaciones, estando muy por debajo de otros trabajos más serios e interesantes como El joven Edison o Capitanes intrépidos, por ejemplo. A su lado Judy Garland recién salida de El mago de Oz que para nuestro gusto es una estrella de mayor calidad artística aunque se le nota la prisa que tenía de dejar atrás la adolescencia para iniciar su etapa adulta con películas mejores que las presentes.
Busby Berkeley, excelente coreógrafo, era todo un tirano en el plató. Su carácter fuerte chocaba con la fragilidad de Judy que terminó por deprimirla completamente.

Hijos de la farándula (Babes in arms), Armonías de juventud (Strike up the band), Música y juventud (Babes on Broadway) y Loco por las chicas (Girl crazy) son las cuatro películas de la serie que nos ocupa. Gracias al oficio de Berkeley y Garland actualmente son agradables de ver. Los guiones son repetitivos, parece que usan un manual para confeccionarlos, son clones de escaso ingenio pero los números musicales con excelentes canciones salvan la función sin esfuerzo.
Editados recientemente en DVD son una perfecta muestra de lo mejor y de lo peor de la Metro de aquella época, la terrible productora de Louis B. Mayer y sus horteras consejeros. Películas que pretenden ser familiares pero que a veces causan repelencia, pero al mismo tiempo hay fragmentos que te fascinan. De lo sublime pasamos a lo rancio en fracciones de segundo. Momentos brillantes y otros deplorables. El sueño americano ensalzado aunque para otros nos resulte una pesadilla patética. Un cine que ya no se hace y que se ha perdido por el túnel del tiempo.

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