jueves, enero 13, 2011

CAL ROFES


Unos sobrinos segundos míos acaban de abrir un restaurante de "nouvelle cuisine" y emular al gran Ferran Adriá, a los que deseo la mayor suerte del mundo porque ya se sabe que a la parentela hay que apoyarles en todo.
Han reconvertido el antiguo negocio que fundó mi abuelo Marcelino Rofes Sancho ( rebautizado Marcel.li por los políticos actuales) en el restaurante que vemos sobre estas líneas.
Mi abuelo materno no tuve la fortuna de conocerle, porque cuando yo nací ya había fallecido. Pero era un hombre muy singular. También fue un gran hombre el paterno, pero hoy hablaremos del señor Rofes que en Reus era toda una personalidad.
Procedía de la Torre de Fontaubella, un pueblecito en donde mucha gente se apellida así.
Hace un par de años que lo visité, lo conocía de niño pero adulto poquísimas veces me he paseado por sus tranquilas y apacibles calles. Era un lunes de pascua y, oh sorpresa, mucha gente me reconoció a pesar de no haberme visto nunca.
Se ve que la familia tenemos un aire muy similar que nos hace fácilmente reconocibles.


Mi abuelo fue un gran vinatero catalán. Cuando estalló la guerra de Cuba, mis bisabuelos no querían que le reclutaran porque le necesitaban para cultivar el campo porque eran payeses, campesinos, y reunieron un dinero para pagar a un suplente que debía ir en su lugar. Pero mi abuelo, que era un hombre muy decidido, cogió el dinero, lo ingresó en un banco y se fue a la guerra sin pestañear. Fue compañero de armas de Segundo de Chomón antes de sus aventuras cinematográficas por todos conocidas.

En el resto de España se dice que los catalanes no somos patriotas, pero en el caso de mi abuelo no fue así. Fue y volvió de la isla caribeña muy orgulloso de haber participado. Yo soy pacifista y no estaría muy de acuerdo con su actitud, pero él creía en estas ideas y las debemos respetar.
Al regresar de Cuba, sacó el dinero del banco y lo invirtió en un negocio de avellanas que no fue bien, y después creó la famosa vinatera Rofinos S. A. Su vermut (ahora llamado vermú, sin "t") se hizo muy popular pero ya se sabe. Uno crea el negocio, los hijos que lo heredaron (mis tíos) lo mantuvieron y el nieto (mi primo) también. Llegaron los bisnietos y lo reciclaron en un restaurante, los tiempos han cambiado porque actualmente los consumidores son distintos.
Así que la familia Rofes continúa en la brecha pero con nuevos aires, espero que las suerte les acompañe aunque el abuelo Marcelino dejó el listón inalcanzable.

5 comentarios:

ganxet47 dijo...

Molta sort en aquesta singladura. M'agafa de sorpresa, ja que es la 1ª noticia que en tinc, demà mateix hi passaré, encara que sigui pel davant.

filomeno2006 dijo...

Suerte

miquel zueras dijo...

Deseo lo mejor para este negocio. Hace tiempo que no me paso por Reus y añoro su vermut, pronto visitaré este local. Saludos. Borgo.

j.rofes dijo...

Navegando por internet he leido este articulo sobre la apertura del nuevo restaurante y me ha parecido muy acertada.
Unos días despues de la inaguración estuve hablando con Tomás, del que hacía mucho tiempo no sabía nada, me hizo mucha ilusión, al final la familia es la familia.

Joan Rofes

Salvador Sáinz dijo...

Pues sí, la familia es la familia. Cada día como con la foto de familia de los Rofes enfrente. Mi abuelo Marcelino, mi abuela Filomena, mi madre que era una niña, mi tía María que falleció siendo niña, mis tíos Tomás, Salvador y Joan.
A veces pienso que con su historia se podría escribir una novela, idea que me ronda por la cabeza hace mucho tiempo. Como la Saga de los Rius que escribió años ha Ignacio Agustí: "Mariona Rebull" y demás, que cada vez que la veo me recuerda mi infancia en Cal Rofes.