sábado, octubre 09, 2010

LIU XIAOBO

Ese ciudadano chino que aparece en la foto se llama Liu Xiaobo. Actualmente protagoniza una polémica porque el Comité Nobel del Parlamento Noruego le han concedido el premio Nobel de la Paz (por cierto ¿alguien sabe que en 1939 nominaron a Adolf Hitler y años después a Josef Stalin) y al gobierno chino le ha hecho muy poca gracia porque es un disidente político, algo muy grave en este mundo de borregos obtusos.
Hago esta observación no por pura casualidad. La dictadura maoista ha sido una de las más atroces de la Historia Moderna. Las películas El último emperador de Bernardo Bertolucci, Adiós mi concubina de Chen Kaige y Vivir de Zhang Yimou son buen testimonio de ello.
Pero en los años setenta y ochenta, hasta que cayó el Muro de Berlín y tuvo lugar los sucesos de la Plaza de Tiananmen. era el maravilloso sistema político preferido de nuestros críticos cinematográficos que basaban sus criterios en ideologías políticas y no cinematográficas.
En revistas como Dirigido por era el acabose. Había firmas que se convirtieron en ilegibles porque mientras en China se cometían toda clase de atrocidades nuestros progres de opereta se dedicaban a ensalzarlos. Para hacer buen cine las ideologías correctas debían ser maoístas.
A finales de los ochenta, durante la llamada Revolución Cultural, millones de ciudadanos chinos fueron desplazados de sus domicilios y obligados a trabajar en auténticos campos de concentración para realizar faenas agrícolas. Entre ellos los futuros cineastas Yimou y Kaige.
¡Ay, qué fácil es hacer el ridículo cuando no se sabe de qué se habla!


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