lunes, abril 13, 2009

MATERIAL DE DERRIBO


A veces el tiempo es un juez implacable. Hará unos cuarenta años, en la revista Fotogramas se lloraba porque la censura había prohibido un film llamado ¿Que tal, gatita? con Peter Sellers y no pararon de escribir cartas hasta que por fin se estrenó. La película no tuvo ningún éxito y perjudicó la carrera de Sellers que acabó por convertirse en veneno para la taquilla.
En el mismo día revisé esta película y otra que en su día se consideró el no va más de la comedia Si quieres ser millonario no malgastes el tiempo trabajando de nuevo con el desafortunado actor británico. Una cosa que se pretende corrosiva y como en el caso anterior se ve algo desfasado, carente de gracia, estúpida y obsoleta, apestando a naftalina por los cuatro costados.
El tiempo las ha matado a las dos o tal vez ya nacieron muertas para halagar a un sector del púbico que se creía progresista y que en realidad no era nada. Menudo muermo, qué sopor, qué aburrimiento. El buen cine siempre sobrevive a los embates del tiempo, el mal cine se hunde por si sólo porque no tiene calidad, ni inteligencia, ni ingenio, ni nada. Son producto de modas pasajeras que son como una ola que al llegar a la playa se deshace y se queda en nada. No queda de ellas ningún recuerdo, ni la espuma. Películas que se sobrevaloraron por cuestiones que nada tienen que ver con el cine, con ideologías vacías que no servían para nada.


1 comentario:

filomeno2006 dijo...

Estaba Ursula Andress.....