sábado, marzo 28, 2009

OMAR

Hace un par de semanas perdí a uno de mis mejores amigos, se llamaba Omar y era un perro de aguas. Cuando veraneo en Cantabria solía sacarlo a pasear, algo que al bueno de Omar le entusiasmaba.
No más sacar la correa daba brincos de alegría. Por la noche me daba algún que otro susto, pues deseaba salir para hacer sus necesidades en el campo y me despertaba súbitamente arrancándome de los brazos de Morfeo para que le abriera la puerta y le dejara salir.
Omar se entusiasmaba cuando le daba de comer y cuando su instinto le decía que pronto iba a venir a pasar unas semanas con la familia. No más llegar me recibía alborozado.
Los animales suelen ser seres más puros que las personas, muy dadas a la puñalada trapera y a la traición. Perros y gatos a veces son enojosos, pero casi siempre una bendición del cielo. Su ingenuidad les convierte en entrañables.
De niño tuve perros y sufrí mucho cuando los perdí. Como me ha causado profundo dolor la pérdida de Omar.
Y es que a veces los perros son mejores amigos que las personas.

No hay comentarios: