EL CUENTO DE NUNCA ACABAR
El Ministerio de Cultura ha hecho un balance catastrófico sobre la existencia cinematográfica en España. Crisis de la asistencia a las salas, no del cine que está mejor que nunca aunque en la actualidad se disfrute de forma distinta a la de años atrás gracias a la invención del DVD que nos permite disfrutarlas en nuestro domicilio evitándonos colas en los cines.
La crisis si es de las salas y es una crisis que ellas mismas se han buscado. Por ejemplo, en mi ciudad (Reus) una de ellas está ubicada en la quinta puñeta, me refieron a los cinemas Laurens, y respecto al complejo de Les Gavarres lo tienes imposible porque no existe una linea de autobuses que nos lleve y nos traiga. Es decir, si no existe transporte público que nos permita acceder al mismo ¿cómo vamos a asistir?
Otra alternativa son los cinemas Palace con unas butacas incómodas y unas proyecciones penosas. La imagen se ve siempre oscura y en cambio, cuando disfrutamos la misma película en nuestro DVD es de una luminosidad radiante.
Es decir que en cierto modo la crisis viene propiciada por la incomodidad de las mismas salas y del acceso a las mismas. Por contra vemos como mucha gente se gasta grandes sumas de dinero en reproductores de DVD, en televisores de pantalla plana con precios desorbitados, Homes Cinema y coleccionismo de discos con las películas que nos interesan.
Respecto al cine español con una cuota del 12,7% y menos de 13 millones de entradas vendidas (en la que la parte del león se la lleva El orfanato) tiene toda su lógica. Son películas subvencionadas que solo duran una semana en cartel, que no se promocionan. La mayoría de nuestros actores pueden circular tranquilamente por cualquier calle sin que nadie les reconozca y que obtienen su crédito en manifestaciones de tipo político.
Un cine subvencionado que detesta y condena a las llamas del averno la comercialidad vista en sí misma como algo perverso. Se considera negativo rodar el cine que interesa a la gente, a pesar de que es financiada con sus impuestos, y sólo pretenden el negocio fácil de la subvención con los que hacen sus buenos dineretes aunque sus obras no se estrenen. Es un cine (?) pretencioso, destinado a halagar su vanidad, por lo que la falta de repercusión en taquilla es algo que les deja indiferente.
Si un cine se hace contra la taquilla es lógico que no se estrene porque no es éste su objetivo sino la de llenarse el bolsillo con el dinero público y los derechos de antena de las televisiones privadas.
¿Crisis del cine español? ¡No! Apogeo de la cara dura.
La crisis si es de las salas y es una crisis que ellas mismas se han buscado. Por ejemplo, en mi ciudad (Reus) una de ellas está ubicada en la quinta puñeta, me refieron a los cinemas Laurens, y respecto al complejo de Les Gavarres lo tienes imposible porque no existe una linea de autobuses que nos lleve y nos traiga. Es decir, si no existe transporte público que nos permita acceder al mismo ¿cómo vamos a asistir?
Otra alternativa son los cinemas Palace con unas butacas incómodas y unas proyecciones penosas. La imagen se ve siempre oscura y en cambio, cuando disfrutamos la misma película en nuestro DVD es de una luminosidad radiante.
Es decir que en cierto modo la crisis viene propiciada por la incomodidad de las mismas salas y del acceso a las mismas. Por contra vemos como mucha gente se gasta grandes sumas de dinero en reproductores de DVD, en televisores de pantalla plana con precios desorbitados, Homes Cinema y coleccionismo de discos con las películas que nos interesan.
Respecto al cine español con una cuota del 12,7% y menos de 13 millones de entradas vendidas (en la que la parte del león se la lleva El orfanato) tiene toda su lógica. Son películas subvencionadas que solo duran una semana en cartel, que no se promocionan. La mayoría de nuestros actores pueden circular tranquilamente por cualquier calle sin que nadie les reconozca y que obtienen su crédito en manifestaciones de tipo político.
Un cine subvencionado que detesta y condena a las llamas del averno la comercialidad vista en sí misma como algo perverso. Se considera negativo rodar el cine que interesa a la gente, a pesar de que es financiada con sus impuestos, y sólo pretenden el negocio fácil de la subvención con los que hacen sus buenos dineretes aunque sus obras no se estrenen. Es un cine (?) pretencioso, destinado a halagar su vanidad, por lo que la falta de repercusión en taquilla es algo que les deja indiferente.
Si un cine se hace contra la taquilla es lógico que no se estrene porque no es éste su objetivo sino la de llenarse el bolsillo con el dinero público y los derechos de antena de las televisiones privadas.
¿Crisis del cine español? ¡No! Apogeo de la cara dura.
