lunes, noviembre 12, 2007

LA (DES)MEMORIA HISTÓRICA

En la guerra de 1936 al 39 es cierto que se cometieron numerosos crímenes, como en todas las guerras, y más en España donde vamos sobrados de conflictos internos como las Guerras Carlistas ya olvidadas o la Guerra de Sucesión, aquella que sólo sirve para fomentar el victimismo de los catalanes, pero la gente parece que no aprende y de todos esos desdichados episodios de nuestra historia sólo recordamos lo que nos interesa.
Por eso la Ley de la Memoria Histórica la encontramos insuficiente porque no profundiza en nuestro problema. La violencia es en sí perversa y no existen argumentos para justificarla. La España del 36 estaba envenenada por dos movimientos radicales: por un lado el fascismo que ha dejado amarga huella en la Historia de la Humanidad y por el otro el comunismo (o el anarquismo mal entendido) que ha creado terribles dictaduras por donde triunfaron.

Ambos radicalismos estaban basados en la violencia más absoluta. Pero según el color político dominante sólo vemos la violencia de "los otros", no "la nuestra". Lo de "nuestra" es un decir porque yo no me siento identificado con ningún partido político y menos con aquellos que hayan utilizado la violencia para imponer sus puntos de vista.

Sí durante el franquismo se honraron a sus "víctimas", lo cual entrecomillo porque tengo dudas de que las mismas les pertenezcan, en la actualidad con la llamada Ley de la Memoria Histórica se pretende cometer el mismo error.

En el 18 de julio de 1936 hubo un estallido de violencia inusitado que puso los pelos de punta la resto del mundo. Hubo matanzas en ambos lados, pero los muertos de la zona republicana ¿eran franquistas? y los de la zona nacional ¿eran republicanos?

Muchos crímenes fueron cometidos por motivos ajenos a la política, venganzas personales. Ya se sabe que esos momentos de confusión son apropiados para realizar esa clase de delitos con total impunidad.

En la zona republicana se llamó "fascista" a mucha gente que no lo era, que nada tenía que ver con el golpe de estado de los militares sublevados. Curas de pueblo, monjas de clausura, empresarios, católicos practicantes. Gentes que lo único que sabían del golpe era lo que escuchaban en la radio o leían en los periódicos, a veces ni eso. ¿Victimas franquistas? No, víctimas que el franquismo utilizó para justificar su golpe de estado y su "cruzada".

¿Eran rojos todas las víctimas del franquismo? Pues me atrevería a decir que no. Muchos crímenes se debieron a denuncias por motivos particulares o debidos a la estrechez intelectual (común en ambos extremos) de sus dirigentes que veían rojerío donde no lo había.

Actualmente se está perdiendo la oportunidad de poner las cosas en su sitio y de pasar cuentas sobre nuestro pasado, un pasado que se pactó enterrar al morir Franco porque ambos bandos tenían mucho que esconder. Seamos sinceros de una vez, nuestra Guerra Civil fue una vergüenza nacional como lo fue la Guerra de Sucesión y las guerras carlistas. Baños de sangre inútiles.

La violencia es mala y perversa. Sólo sirve para crear resentimientos y odio. Lo malo es que nuestros políticos son tan descerebrados que en vez de acabar con los sentimientos negativos los fomentan por su cobardía y su torpeza. Un suspenso para ellos. Ojalá los pudiéramos enviar a Marte para fastidiar a los marcianos.

Ya sé que no existen los marcianos, pero es que si fueran a Marte a enredar nadie protestaría porque no tendrían a nadie para jorobar.

2 comentarios:

César Galiano Royo dijo...

¿Cómo que no existen los marcianos? Yo estoy convencido de que conozco a unos cuantos, y tú, si te pones a pensar en ello, seguro que al final empiezas a sospechar de mucha gente que conoces o has conocido. ¿Marcianos? Hay a patadas.

Salvador Sáinz dijo...

Esa gente que dices no son marcianos, son lunáticos. Donde deberían residir son en los asilos psiquiátricos.
Una cosa es ser lunático y otra selenita (habitantes de la Luna).