jueves, agosto 16, 2007

TOMB RAIDER ANNIVERSARY


Finalmente acabé el octavo Tomb Raider, el segundo de Crysta Dinamics, y he de manifestar mi decepción. Tenía elementos más que evidentes para ser el mejor de los juegos, pero uno prefiere los "clásicos". Es una falta de consideración muy grande de Eidos Interactive de no reeditarlos para ser usados en los nuevos sistemas XP y Vista.
Pero la soberbia y la prepotencia de Eidos no tiene límites, no quieren perder el tiempo con los juegos clásicos a los que prefieren dejar morir en contra de la opinión de los clientes que son a fin de cuentas quienes pagan y a los que se debe el éxito del negocio.
Con la desafortunada idea de cambiar de desarrollador se cambió el motor del juego, los gráficos mejoraron espectacularmente pero resulta cada día más incómodo jugar y salir airoso. Los controles no funcionan, Lara va por su camino y carece de la agilidad de antaño. Se buscan efectos rebuscados como el modo adrenalina que en muchas máquinas es imposible de conseguir.
Lo malo es que si este juego es dirigido para paladares muy exigentes, que son minoritarios, Tomb Raider acabará por morir y Lara Croft pasará a la historia. Es una franquicia que se puede perder como se perdieron muchas en el pasado.
Los juegos están creados para divertirse, no para sentirse frustrados por dificultades técnicas. Tal vez la segunda parte de Legend dé en el clavo y corrija los errores de esta entrega que no nos ha hecho olvidar en ningún momento el Tomb Raider original. Antes la contrario, nos ha provocado una profunda nostalgia.


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