jueves, junio 28, 2007

PIRATAS DE SILICON VALLEY

Salvador y su G4

Hay que dar gracias al altísimo de que se haya inventado el DVD, el divx y demás formas modernas de ver cine porque gracias a las nuevas tecnologías puedo disponer de una videoteca interesante, repleta de títulos que antaño me costaba una barbaridad poder visionar.
De muy joven tenía que viajar de Reus a Barcelona, pasarme todo el día en la Ciudad Condal, para ver una película de Buster Keaton. Ahora tengo toda su filmografía ocupando muy poco espacio en varias colecciones de dvds publicadas.
Pero no es de Keaton de lo que voy hablar sino de Los piratas de Silicon Valley (1999), una película realizada para televisión o al menos así lo parece, en donde se cuentan las andanzas de Steve Jobs y Billy Gates. Los padres de la informática, dos genios y dos individuos de cuidado.
El primero inventó los Mac, los ordenadores de Apple. En 1989 adquirí el primero gracias a una herencia. Era un Macintosh Plus, funcionaba bien al principio y era bonito. Pero enseguida empezó a escacharrarse, era una sangría económica mantenerlo y me tuve que deshacer de él y trabajar con otro modelo de Mac para escribir mis libros.
Sólo me daba problemas, escribía y enviaba los disquettes a los editores y no los podían abrir. Todos tenían PC. Eso me llevó a una situación desesperada.
Años más tarde me compré un Imac, fue en 1998. Me fue bien, pero los problemas persistían. No podía enviar libros a nadie, nadie los podía abrir y así me hacían perder oportunidades.
Luego me compré el G4, un Power Mac que sólo me ha dado quebraderos de cabeza y Cds que nadie podía visionar tirando mi trabajo por la alcantarilla.
Si te quejabas te insultaban en los foros de Mac, las máquinas de Apple son geniales me decían. En la película comentada da la impresión de que en vez de ordenadores los maqueros eran una secta religiosa extraña. Parecía que yo me debía sacrificar por el ordenador, gastándome una fortuna por cualquier accesorio o programa.
Porque todo es carísimo y además va siempre atrasado respecto al PC. Finalmente en el 2005 tiré la toalla, ya la deseaba tirar antes pero los problemas económicos me impidieron comprarme otra máquina.
Así me compré un PC y me lo paso mucho mejor, puedo enviar libros que las editoriales puedes leer, y grabar DVDs que se ven en cualquier reproductor de sobremesa. El Mac lo conservo para trabajos secundarios, pero durará hasta que vuelva a tener dinero para tener otra segunda máquina y le dé el pasaporte definitivo.
Viendo la película me he dado cuenta de la clase de individuos que son los creadores de las mismas, dos tipos muy poco recomendables tanto uno como otro. Bill Gates gana la partida porque es más listo y además tiene más sentido común. Es un ser astuto que va a lo práctico, a lo que la gente necesita y de ahí su éxito.
Jobs creó los Mac para endiosarse, perderse en su megalomanía pueril y necia. Es lástima porque si hubiera sido más inteligente Apple sería actualmente la dueña del mercado y Bill Gates no hubiera tenido nada que rascar. Los errores se pagan caros, crean máquinas para satisfacer su vanidad no para hacer cómoda la vida de la gente. Crear no para servir sino para ser servido. Parece mentira que un ser humano sea al mismo tiempo un genio y un estúpido.
Si no fuera por las acciones de Microsoft, la manzanita se hubiera ido a paseo hace años y pocos la echarían de menos. Ahora, el gran "triunfo" de los nuevos Macs es que el Windows funciona en ellos. Cuanta necedad tengo que escuchar. Necedad y poca vergüenza.


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